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27 jul 2026

¿Por qué nos avergonzamos de la verdad?


Ahora quiero hablar de la honestidad principalmente. Creo que hay varias capas para esto.

Digamos que, aunque a veces sí miento porque todos mentimos, mayormente digo la verdad. Pero es como que hay veces que la gente te mira como si fueras estúpido por ser honesto, como “¿Por qué no mentiste como nosotros?” Como que está muy normalizado mentir.

1 mar 2026

Cuando fui sospechosa de un crimen.


Holi, volví ^^
Confieso que el título es un poco clickbait, (depende de cómo lo interpretemos), pero me gusta imaginar sus caras. Como dijo Taylor Swift: “I'm having his baby… No, I'm not, but you should see your faces.”

Esto pasó el 26 de diciembre, el día después de Navidad. (Anécdota icónica reciente, me pasan pocas cosas pero siempre son cosas raras jsjs).

Primero una introducción cortita:
Fui al centro a comprarme un libro y porque estaba harta de estar en mi casa, afuera también me cansaba y aburría sola pero al menos estaría al aire libre y un poquito calmada. Aproveché yendo a una plaza que estaba frente a un río, ya que amo la naturaleza y apenas eso es lo que recibo de la Madre Tierra en mi ciudad feita. Como sea, hay unas cuadras gigantes en esa zona, por eso, casi me chocaron dos autos (dato irrelevante). Pero yo iba tranqui. ¡Es que justo ahí el semáforo estaba más lejos y ni sabía que había uno! ¡Y un hombre cruzó con su hija menor y pensé que yo también podía cruzar! Pero ellos llegaron a cruzar y yo me quedé en el medio de la calle, ups. Porque de un lado pasaban muchos autos y del otro sólo uno (ese me tocó bocina), entonces como que me dio vergüenza volver a esa vereda larguita y esperé paciente en el medio. Tarada, ya sé (encima yo soy de los que no se apuran para cruzar, pero ahí pareció lo contrario). Y cuando al fin crucé completamente, había un estacionamiento con poquito espacio entre en medio de dos cuadras (no sé explicarlo), entonces pasé justo cuando un auto retrocedió para salir del estacionamiento, y ese también casi me chocó, pero yo seguí tranqui y no me tocó bocina. En fin, caminé un montón bajo ese calor hasta llegar a la parte del río.

Pero chan, chan, chan… acá empieza la parte jugosa de mi historia.

22 ene 2026

Resulta que no tenemos tanto poder…

...ni carecemos tanto de él.


En las historias de fantasía o aventura suele aparecer la típica profecía del “Elegido”, alguien en quien recae todo el deber de salvar el mundo; es decir, se le atribuye el destino de reconstruir lo que una vez fue entero, ya sea pequeño como un amuleto o enorme como un reino; forjar algo firme y artificial como un arma perdida o darle esperanza a alguien frágil y natural como un antihéroe corrompido.

Personalmente, noté que varias veces me sentía destinada a ser lo opuesto a lo que es el “Elegido heroico”: Si ocurría una catástrofe, seguro fue por mi culpa; mi corazón insistía en que “algo malo debí haber hecho”. Y si aparecía algo precioso, de seguro no tuve nada que ver; mi mente negaba con un “no significa que yo haya sido de mucha ayuda”.